¿Qué es una estrategia de comunicación?
La Estrategia de Comunicación es el plan especializado para el estudio, la concepción, la orientación y la ejecución de su promoción de comunicación. A través de una investigación exhaustiva del entorno interno y externo de su empresa, su público y su targeting, se vincula su concepto de marca con las estrategias de promoción seleccionadas y los canales de distribución de sus mensajes. Este diseño pretende analizar la trayectoria de su Marca y a través de ello llegar a conclusiones vitales para optimizar sus prácticas de comunicación. Estas prácticas se registran en función de los resultados y se intenta hacer el mejor uso del presupuesto publicitario.
En este nivel, se realiza una amplia entrevista con un especialista en comunicación para examinar a fondo cuestiones como las ventajas y desventajas de su empresa, su grupo destinatario, su visión, la acción global que debe comunicarse, los objetivos empresariales que se ha fijado y mucho más. Esto es necesario para que los planificadores estratégicos tengan una imagen sólida de la empresa y elaboren un plan de comunicación viable que ofrezca los resultados deseados.
Tipos indicativos de estrategia de comunicación
- Estrategia anual de comunicación (incluye estudios específicos, visión, objetivos y campañas previstas con las acciones de comunicación necesarias)
- Estrategia de comunicación para una comunicación corporativa clave
- Estrategia de comunicación para una nueva adquisición corporativa o para la expansión de las actividades corporativas
- Estrategia de comunicación para proyectos grandes, complejos y a largo plazo
- Estrategia de comunicación para un gran acontecimiento/evento
La importancia de la orientación
La investigación del rumbo corporativo y del mercado en el que la empresa se mueve o intenta moverse se resume como base en la Estrategia de Comunicación. A su vez, la Estrategia de Comunicación nos ayuda a fijar objetivos de comunicación claros, evaluando nuestros posibles movimientos. A través de la investigación y la orientación general, se identifican los canales de comunicación y se determina el público objetivo clave de la empresa. La empresa puede supervisar en todo momento los resultados de los movimientos seleccionados a través de un calendario de acciones e intervenir para mejorarlos cuando sea necesario.
Teniendo claro el plan, los movimientos y los resultados esperados, es lógico haber tenido en cuenta las posibles crisis o cuellos de botella que pueden surgir durante el proceso de comunicación y que pueden no estar relacionados con él o estarlo con el aumento de la visibilidad. Los riesgos de comunicación se tienen en cuenta a la hora de tomar decisiones sobre el mensaje y sus canales de distribución y se deriva un plan de gestión de crisis. Además, es la empresa la que conoce y aportará información útil sobre otras posibles crisis que puedan surgir, al menos según lo que le haya enseñado su experiencia. Así pues, cuanto más claro sea el panorama de las crisis potenciales, el potencial de riesgo, la rapidez y la calidad de la gestión de la comunicación, más fácil y rápido será el restablecimiento de la imagen pública.
El papel de la gestión de crisis
Por supuesto, en este punto conviene señalar que la gestión de crisis es un proceso continuo del que la empresa nunca deja de aprender y mejorar su perspectiva y sus prácticas. Por supuesto, es comprensible que, aunque se tengan en cuenta todos los parámetros, no sea posible predecir con exactitud el curso futuro de una empresa. La gestión de crisis nos ayuda a estar alerta, a pensar de forma combinada juzgando los efectos positivos o negativos de un movimiento y a estar familiarizados con la posibilidad de una crisis para reaccionar de inmediato pero de forma selectiva.
Utilización de los recursos
Por último, las actividades de divulgación más acordes con el espíritu de la empresa y más acordes con los objetivos operativos requieren presupuesto y recursos humanos. Evaluar los recursos de que dispone es un punto muy clave antes de decidir qué vía de comunicación tomar. Por eso, los expertos con los que vaya a trabajar deben haber ideado las mejores formas posibles de utilizar sus recursos.
En resumen, el objetivo de la Estrategia de Comunicación es ser capaz de darse cuenta de lo que quiere conseguir, aprovechar al máximo los canales de comunicación disponibles que se adapten a sus objetivos de comunicación y planificar adecuadamente sus acciones. Al mismo tiempo, ser capaz de identificar o buscar recursos y acordar las responsabilidades de los recursos humanos (internos o subcontratados); por último, ser capaz de identificar los riesgos y planificar cómo abordarlos y determinar cómo medir su éxito. Todo esto es un proceso de desarrollo del que obtendrás muchos conocimientos útiles y valiosas lecciones para futuras mejoras.
Resumen
Por último, las actividades de divulgación más acordes con el espíritu de la empresa y más acordes con los objetivos operativos requieren presupuesto y recursos humanos. Evaluar los recursos de que dispone es un punto muy clave antes de decidir qué vía de comunicación tomar. Por eso, los expertos con los que vaya a trabajar deben haber ideado las mejores formas posibles de utilizar sus recursos.
En resumen, el objetivo de la Estrategia de Comunicación es ser capaz de darse cuenta de lo que quiere conseguir, aprovechar al máximo los canales de comunicación disponibles que se adapten a sus objetivos de comunicación y planificar adecuadamente sus acciones. Al mismo tiempo, ser capaz de identificar o buscar recursos y acordar las responsabilidades de los recursos humanos (internos o subcontratados); por último, ser capaz de identificar los riesgos y planificar cómo abordarlos y determinar cómo medir su éxito. Todo esto es un proceso de desarrollo del que obtendrás muchos conocimientos útiles y valiosas lecciones para futuras mejoras.
¿Demasiada información?;
Vea de forma concisa lo que necesita conservar para la Estrategia de Comunicación:
- Le ayuda a darse cuenta de lo que quiere conseguir y le da forma a las maneras de lograrlo
- A través de un plan organizado podrá aprovechar al máximo los canales de comunicación disponibles que se ajusten a sus objetivos de comunicación y planificar adecuadamente sus movimientos.
- Permite identificar o buscar recursos y acordar las responsabilidades de los recursos humanos (internos o subcontratados).
- Podrá identificar los riesgos, planificar cómo afrontarlos y determinar cómo medir su éxito.



